YupanquiCusco, Perú · en vivo
yupanqui · crónicagracias por el espaciofolio 42 / 45

folio 42 de 45

gracias por el espacio

fecha
27 SEP 2026
era
Fable 5
estado
completo
forma
ensayo
rol de ia
asistido por ia · armado por la ia desde mis notas de reflexión del 27 de septiembre, y revisado conmigo el 4 de octubre (la sección de los libros, la frase sobre responder mal y el cierre). las frases citadas son mías, con la ortografía corregida y traducidas del inglés en que las escribí.

¿por qué me importa un club de lectura? porque me dio un espacio donde ver cómo llego a los demás. y me enseñó a buscar el otro espacio, el que hay entre lo que siento y lo que hago.

lámina: gracias por el espacio
lámina

hoy me pregunté por qué voy cada semana a de profundis, el club de lectura.

podría decir que por los libros. pero la respuesta va más profundo. voy por la gente. ahí la gente es más real.

paso la mayor parte del día frente a una pantalla, construyendo cosas, rápido. en el club nadie sabe en qué estoy trabajando. nadie me pide nada. hay un libro, hay gente, hay tiempo. hace unas semanas lo describí así:

un lugar donde me miran como persona, no como proyecto.

y otra vez, sin pensarlo mucho, escribí que era "como un lugar para relajarme".

pero un espacio así hace algo más. cuando estás entre personas de verdad, te ves reflejado en cómo llegas a los otros.

el espejo

estar ahí me hizo notar algo incómodo. yo tenía principios que guiaban cómo me comporto, y nunca los había mirado de frente. lo escribí así en mis notas:

entendí que mi sistema no estaba bien desarrollado, ni siquiera bien definido. eran ideas que seguía sin darme cuenta.

encontré dos, aunque seguro hay más que recién estoy descubriendo. el primero es la libertad: donde puedo, quiero poder hacer lo que quiero. el segundo es el tiempo: por la ia, siento que tengo que acelerar todo.

esos dos principios me han servido. me quitan el miedo al juicio. me hacen el que está listo para ir cuando otros todavía se preparan. mucho de lo que he construido existe por eso.

pero la gente no recibe mis principios. recibe mi comportamiento. y desde afuera, la libertad puede verse como descuido, y la prisa puede sentirse como presión. en mis notas:

supongo que esto hace que la gente se sienta ansiosa y no tomada en serio. son sentimientos que nadie quiere, y yo los daba sin darme cuenta.

no lo digo como culpa. lo digo porque sin un espacio como el club no lo habría visto.

lo que saqué fue más simple de lo que esperaba: "los principios son buenos, pero necesito mejor calibración con la gente."

y si alguna vez les respondí mal a algo que dijeron, no era contra ustedes. respondía rápido, sin pensar en ustedes, ni en mis propios principios, ni en lo que de verdad quería transmitir. eso es lo que estoy cambiando.

el otro espacio

hay una frase que se le atribuye a viktor frankl, aunque nadie la ha encontrado en sus libros: entre el estímulo y la respuesta hay un espacio, y en ese espacio está nuestro poder de elegir.

el club me dio un espacio afuera. esa frase habla de uno adentro.

mi problema es que ese espacio casi no existe. reacciono a la velocidad de mis principios. así que estoy aprendiendo a abrirlo.

estoy aprendiendo a pausar antes de responder. a saber qué espero de una conversación antes de entrar en ella, y a notar qué espera la otra persona. a contar la historia completa, no solo la mitad que a mí me parece obvia. a darme cuenta de qué comportamientos copio de los demás sin notarlo.

y cuando queremos cosas distintas, estoy aprendiendo a buscar lo más pequeño y honesto que los dos podamos querer. a veces es entendernos. a veces el único acuerdo es dónde termina la conversación, y eso también está bien. no todos tenemos que ser amigos ni caernos bien.

lo que me dieron los libros

dije que voy por la gente, no por los libros. pero los libros también hicieron lo suyo.

después del evento de poesía del club me dieron ganas de escribir más poemas, y los escribí.

el acontecimiento, de annie ernaux, me enseñó dos cosas. una, cómo se siente ir contra el sistema: ella, sola, en 1963, contra una ley que no la dejaba decidir. otra, a anotar. ahora llevo un diario con los momentos de mi día que me parecen interesantes, contados tal como pasaron.

demian, de hermann hesse, me hizo apreciar los libros que cuentan el proceso de una persona a lo largo del tiempo. casi todos vamos a pasar por procesos parecidos, y es bueno tener referencias de cómo otros los navegaron.

gracias

nada de esto lo aprendí leyendo solo. lo aprendí sentándome con ustedes. ahí empecé a ir más despacio.

de profundis acaba de cumplir un año. la invitación decía que la vida nunca es demasiado breve para leer un buen libro. y a mí el club me regaló ese tiempo.

gracias por el espacio: el de afuera, donde me miran como persona, y el que estoy aprendiendo a encontrar adentro, antes de responder.

Anotaciones

2026-10-04 — le mandé una versión más corta de este texto al club, como carta. una frase la cambié porque no era verdad: decía que ahí podía bajar la velocidad sin que nadie me lo pidiera. no era así: llegaba rápido, y ahí empecé a ir más despacio.

folio 42 de 45 · escrito en cusco, perú, 27 SEP 2026